Crema Alivio Menopausia

Cremas de estrógeno tópico: aplicadores y precauciones (lo que mi ginecóloga me explicó al fin)

Sexualidad

Me senté en la consulta y no sabía por dónde empezar. Las manos sudadas, el corazón acelerado. Llevaba dos años evitando hablar de esto. Dos años aguantando la sequedad vaginal como podía, con lubricantes de farmacia que duraban lo que un caramelo en la puerta de un colegio. Dos años sintiendo que algo iba mal ahí abajo, pero sin atreverme a decirlo en voz alta. Mi ginecóloga, una mujer de unos sesenta años, me miró por encima de las gafas y soltó: “¿Cuándo vas a dejarte de tonterías y me vas a contar lo de la sequedad?”. Y allí rompí a llorar. Le hablé de los picores, de las relaciones que ya no podía tener porque dolían, de las ganas de rascarme en público, de la sensación de tener papel de lija dentro. Ella asintió y me dijo: “Necesitas cremas de estrógeno tópico. Pero antes, tienes que saber cómo usarlas bien”. Y yo me quedé en blanco. Cremas de estrógeno tópico: aplicadores y precauciones. Ni idea de lo que era eso.

Hoy, meses después, quiero contarte todo lo que aprendí. Porque si tú también estás en la menopausia, con 55 años como yo, divorciada, con dos hijas ya mayores (veipocos años), con la vida financiera hecha un desastre, el exmarido falleció por cáncer y encima tienes que lidiar con sofocos y esa maldita sequedad vaginal que nadie entiende… esto te interesa. Te lo cuento como me lo contaron a mí, sin rodeos y con la verdad por delante. Esto es sobre cremas de estrógeno tópico: aplicadores y precauciones, pero sobre todo es sobre cómo dejar de sufrir en silencio.

¿Qué demonios son las cremas de estrógeno tópico y por qué me las recetaron?

Cuando la ginecóloga me habló de esto, yo pensé: “¿Otra crema más?”. Pero no. Las cremas de estrógeno tópico no son cremas hidratantes normales. Son medicamentos. Contienen una dosis baja de estrógenos (la hormona que baja en la menopausia) y se aplican directamente en la vagina y la vulva. No son como las pastillas o los parches hormonales que afectan a todo el cuerpo. Estas actúan solo donde las pones. Y su misión es revertir los cambios que la falta de estrógenos ha provocado en esa zona: adelgazamiento de la piel vaginal, menos lubricación, más fragilidad, más infecciones, más dolor.

Mi ginecóloga me explicó que la sequedad vaginal no es solo un tema de “poner cremita”. Es que los tejidos se atrofian. Se vuelven finos como el papel de seda. Por eso duele, por eso pica, por eso a veces sangra un poco al limpiarte. Y las cremas de estrógeno tópico ayudan a que esos tejidos vuelvan a ser más gruesos, elásticos y lubricados. No es un lujo. Es una necesidad médica.

El día que me atreví a preguntar por los aplicadores

Cuando salí de la consulta con la receta en la mano, me senté en el coche y leí el prospecto. Y ahí venía lo del aplicador. Un aplicador es un tubito de plástico o de cartón que sirve para introducir la crema dentro de la vagina, no solo en la parte de fuera. Porque el tratamiento suele ser: un poco en la vulva (la parte de fuera) y otro poco dentro, con el aplicador. Y yo, que nunca me había puesto nada ahí dentro que no fuera un tampón hace treinta años, sentí verdadero pánico.

Pero mi hija mediana, Laura, que estudia enfermería, me dijo: “Mamá, no es para tanto. Es como ponerte un óvulo, pero con crema. Y si no te atreves, puedes usar el dedo limpio, pero el aplicador es más higiénico y te asegura que llegue donde tiene que llegar”. Así que me armé de valor.

Tipos de aplicadores que me encontré

Investigué y vi que hay básicamente dos tipos:

  • Aplicadores de plástico reutilizables: Vienen con algunas cremas. Son como una jeringuilla sin aguja. Cargas la crema, introduces el aplicador, pulsas y listo. Después se lavan con agua y jabón. Los hay de diferentes tamaños.
  • Aplicadores de cartón o de un solo uso: Más higiénicos, pero generan más residuos. Suelen venir en cajas separadas. Son más fáciles de usar porque ya vienen precargados o los cargas tú.

Mi ginecóloga me recomendó los reutilizables de plástico, porque salen más rentables a largo plazo. Y con mi presupuesto, cada euro cuenta.

Cómo se usa el aplicador (sin miedo, paso a paso)

La primera noche, estuve diez minutos mirando el aplicador como si fuera un bicho raro. Pero lo hice. Y te cuento cómo para que no sufras como sufrí yo:

  1. Lávate bien las manos con agua y jabón.
  2. Carga la crema en el aplicador según las indicaciones de tu envase (suele ser una dosis marcada).
  3. Ponte cómoda: tumbada boca arriba, con las rodillas flexionadas y separadas (como en la consulta del ginecólogo).
  4. Inserta suavemente el aplicador en la vagina, sin forzar. No tiene que doler. Si duele, para y consulta.
  5. Pulsa el émbolo hasta el fondo.
  6. Saca el aplicador con cuidado.
  7. Lava el aplicador con agua caliente y jabón neutro, déjalo secar.

Eso es todo. La primera vez cuesta, la segunda menos, a la tercera ya ni piensas en ello.

Las precauciones que nadie me contó y casi me cuestan un susto

Aquí viene lo importante. Las cremas de estrógeno tópico: aplicadores y precauciones van de la mano. Porque aunque son tópicas y seguras, no son agua de colonia. Hay cosas que debes saber antes de empezar.

Precaución número 1: no es para todas

Si has tenido cáncer de mama, de útero o de ovario, o antecedentes familiares fuertes, esto puede no ser para ti. Los estrógenos, incluso en dosis bajas locales, pueden alimentar ciertos tumores. Mi ginecóloga me preguntó por mi historial familiar (mi exmarido murió de cáncer, pero era de colon, no ginecológico) y por el mío propio. Es obligatorio hablar claro con el médico antes de empezar.

Precaución número 2: sangrado inesperado

Si sangras después de empezar a usar la crema (sin ser tu regla, que ya no tienes), avisa a tu médico. Puede ser normal al principio por la fragilidad de los tejidos, pero también puede ser señal de algo que hay que revisar.

Precaución número 3: no abuses de la dosis

Más no es mejor. Usar más crema de la recetada no acelera los resultados, solo aumenta el riesgo de que pase al torrente sanguíneo y tengas efectos secundarios (sensibilidad en los pechos, náuseas, hinchazón). Con las dosis bajas diarias o cada dos días es suficiente.

Precaución número 4: el aplicador hay que limpiarlo BIEN

Si no limpias el aplicador después de cada uso, pueden crecer bacterias y hongos. Y meterte eso dentro puede causarte una infección. Yo lo lavo con agua caliente y jabón, lo seco con papel de cocina limpio y lo guardo en un estuche cerrado.

Precaución número 5: el momento del día importa

Lo mejor es aplicarlo por la noche, antes de acostarte. Así la crema actúa mientras duermes y no se sale con el movimiento o con el pis. Y por la mañana, puedes hacer vida normal.

El miedo a que pase al torrente sanguíneo

Este fue mi mayor miedo. No quería más hormonas en mi cuerpo. Ya tengo sofocos, cambios de humor y no quiero añadir más líos. Mi ginecóloga me tranquilizó: las cremas de estrógeno tópico, a dosis bajas, apenas pasan a la sangre. Se quedan en la vagina y los tejidos locales. Los estudios dicen que la cantidad que pasa es mínima, similar a la que produce tu cuerpo de forma natural en esta edad. No es como una píldora o un parche. Pero ojo: si usas dosis altas o te pones mucha cantidad, sí puede pasar. Por eso es clave seguir la receta al pie de la letra.

Yo llevo cuatro meses usándolas y no he notado que mis sofocos empeoren ni que tenga más cambios de humor. Lo que sí he notado es que ya no pica, que el dolor ha desaparecido casi por completo y que puedo hacer vida normal sin estar pensando en la incomodidad.

Mi rutina real con el aplicador (por si te sirve de guía)

Con el presupuesto justo y dos hijas en la universidad, no puedo permitirme olvidar dosis o estropear el aplicador por no limpiarlo bien. Esto es lo que hago cada noche:

  • A las 22:00, después de cenar, voy al baño.
  • Me lavo las manos, preparo el aplicador (lo tengo en un vaso limpio junto al lavabo).
  • Pongo la crema (mi dosis es de 1 gramo, que son dos rayitas en el aplicador).
  • Me tumbo en la cama, aplico, cuento hasta diez y lo saco.
  • Voy al lavabo, desmonto el aplicador (si se puede), lo lavo con agua caliente y jabón neutro, lo enjuago bien.
  • Lo seco con papel de cocina y lo guardo en su estuche.
  • Vuelvo a la cama y me duermo.

Todo esto me lleva tres minutos. Al principio me costaba diez, pero ahora es automático.

Lo que noté en mi cuerpo las primeras semanas

La primera semana: nada. Seguía igual, incluso pensé que no funcionaba. La segunda semana: empecé a notar menos picor. La tercera semana: la sensación de ardor al orinar disminuyó. Al mes: pude tocarme sin dolor. A los dos meses: la sequedad había mejorado un 70%. Mi ginecóloga me dijo que los resultados completos tardan entre 3 y 6 meses. Yo voy por el cuarto mes y la verdad es que ha merecido cada noche de aplicador.

La sequedad vaginal sigue ahí, no ha desaparecido del todo. Pero ya no es ese muro infranqueable que me amargaba el día. Y el calor de la menopausia… eso sigue igual, pero al menos una batalla la he ganado.

Y el precio… hablemos de dinero porque duele

Una tubo de crema de estrógeno tópico con aplicador cuesta entre 20 y 40 euros dependiendo de la marca y si está financiada por la seguridad social. En mi caso, tuve que pagarla entera porque mi mutua no la cubría. 32 euros. Y dura entre uno y dos meses según la dosis. Más el aplicador, que si es reutilizable ya lo tienes, si no, hay que comprarlos aparte (unos 10 euros la caja de varios).

Para mí, con la hipoteca apretando y las facturas, 32 euros al mes duele. Pero también es verdad que antes gastaba 15 euros al mes en lubricantes vaginales que solo me aliviaban durante dos horas. Esto es más caro, pero resuelve el problema de raíz. He tenido que recortar en otros gastos (menos cenas fuera, menos ropa nueva) para poder pagarlo, pero mi salud vaginal lo merece.

La pregunta incómoda: ¿y para las relaciones sexuales?

Muchas mujeres usan estas cremas para poder retomar las relaciones sin dolor. Yo ya no tengo pareja estable desde el divorcio, pero si la tuviera, la ginecóloga me dijo que la crema no es un lubricante de usar y ya. La crema actúa a largo plazo, mejorando la salud del tejido. Para el momento del acto, igualmente necesitas lubricante a base de agua o silicona. Pero al tener los tejidos más sanos, duele menos o nada. Y no, no debes tener relaciones justo después de ponerte la crema porque los estrógenos pueden pasar a la pareja (aunque es muy poca cantidad, por precaución se recomienda esperar unas horas o hacerlo por la mañana si te la pones por la noche).

Tres errores que no debes cometer (por experiencia propia)

  • No limpiar el aplicador: La primera semana fui vaga y solo lo enjuagaba. A los diez días me dio una infección por hongos. Tuve que comprar un óvulo antifúngico (otros 15 euros). Desde entonces, lo lavo con jabón religiosamente.
  • Aplicar demasiada crema “por si acaso”: Pensaba que poniendo el doble, mejoraría antes. Solo conseguí que me escociera más y que se me hincharan un poco los pechos. Vuelve a la dosis correcta.
  • Dejar de usarla porque ya no notaba sequedad: Error. La crema trata el problema mientras la usas. Si la dejas, a las semanas los síntomas vuelven. Es un tratamiento de mantenimiento.

Alternativas si no puedes o no quieres cremas de estrógeno

No todas podemos o queremos usar estrógenos. Por cáncer, por miedo, por decisión propia. Mi ginecóloga me habló de alternativas como el ácido hialurónico vaginal (lubrica pero no regenera el tejido), los lubricantes a base de agua, los dispositivos de láser vaginal (carísimos, no aptos para mi bolsillo) o los suplementos de baya de saúco o soja (poca evidencia). Para mí, las cremas de estrógeno fueron la mejor opción. Pero si no es tu caso, háblalo con tu médico. No te quedes con la sequedad.

Mi conclusión después de cuatro meses

Las cremas de estrógeno tópico: aplicadores y precauciones pueden sonar a ciencia ficción o a algo complicado. No lo es. Es un tratamiento médico como otro cualquiera, que requiere constancia y limpieza, pero que puede devolverte la calidad de vida. Yo ya no vivo pendiente de si me pica, si me duele al sentarme, si puedo o no puedo hacer algo. He recuperado la normalidad en esa zona. Y eso, en medio de sofocos, de problemas de dinero, de ver a mis hijas crecer y de haber pasado por un divorcio y la muerte de su padre, es mucho más de lo que esperaba.

No dejes que la vergüenza te pare. Pídele a tu ginecóloga que te hable de esto. Pregúntale por los aplicadores. Pregúntale por las precauciones. Y si puedes permitírtelo, pruébalo. Tu cuerpo te lo agradecerá.

Tres preguntas frecuentes sobre cremas de estrógeno tópico

¿Puedo usar la crema de estrógeno tópico si tengo sangrados irregulares sin diagnosticar?

No. Si tienes sangrados vaginales que no son tu regla y no sabes por qué, antes de usar cualquier crema de estrógeno debes consultar con tu ginecóloga. Los estrógenos pueden enmascarar problemas subyacentes o empeorar ciertas condiciones. Primero se diagnostica la causa del sangrado, luego se trata la sequedad.

¿Puedo quedarme embarazada usando crema de estrógeno tópico si aún tengo reglas irregulares?

Aunque es muy raro quedarse embarazada a los 55 años, si aún tienes reglas o sospechas que puedes ovular, la crema de estrógeno tópico no es anticonceptiva. De hecho, algunas mujeres menopáusicas siguen siendo fértiles esporádicamente. Usa métodos de barrera si no quieres riesgos. La crema no afecta la eficacia de otros anticonceptivos.

¿Cuánto tarda la crema de estrógeno tópico en hacer efecto sobre la sequedad vaginal?

Los primeros alivios suelen notarse entre las 2 y 4 semanas: menos picor, menos ardor al orinar. La mejoría completa en la elasticidad y grosor de los tejidos tarda entre 3 y 6 meses. Es importante no desesperarse ni abandonar antes de tiempo. Si tras 3 meses no notas ninguna mejoría, consulta a tu médico para ajustar la dosis o cambiar de tratamiento.

Si tu médico te ha recetado una crema de estrógeno tópico y buscas una opción con buena relación calidad-precio, esta Crema Alivio Menopausia incluye aplicador y tiene buenas referencias entre mujeres de nuestra edad: disponible en Amazon aquí. Yo no uso esta marca concreta (la mía es con receta), pero muchas amigas de los grupos de menopausia me han dicho que les funciona bien y el aplicador es cómodo. Infórmate bien y consulta siempre con tu ginecóloga antes de comprar nada sin receta.

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